lunes, 16 de abril de 2012

El último viaje del Discovery

El transbordador espacial Discovery será trasladado en avión a uno de los hangares del Museo Nacional del Aire y el Espacio estadounidense.

El Discovery realizará su último vuelo con destino a un museo

El transbordador espacial Discovery será trasladado en avión a uno de los hangares del Museo Nacional del Aire y el Espacioestadounidense en el que será su último viaje a través de los cielos.
La nave, que será enviada al recinto con la intención de educar e inspirar a las nuevas generaciones, sobrevolará de esta manera Washington el próximo martes en un Boeing 747 modificado para poder albergar este tesoro norteamericano.
De esta forma, el Discovery pasará a formar parte de la colección del museo, concretamente en las instalaciones del Steven F. Udvar-Hazy Center en el estado de Virginia.
La institución ha calificado este hecho como algo «histórico» a través de su portavoz, Isabel Lara, que ha señalado además que será un acontecimiento «muy importante porque es el primer transbordador que ha volado en el espacio que va estar en un museo».
«Estamos muy orgullosos porque vendrá al museo para inspirar a la próxima generación de científicos, exploradores, inventores», aseguró Lara, que indicó a su vez que se espera que acuda al museo gente de todo el país.
Los gemelos de la nave, el Atlantis y el Endeavour, también serán piezas de exposición, aunque en este caso en el Centro Espacial Kennedy de Cabo Cañaveral (Florida) y en el museo del Centro de Ciencias de California (Los Ángeles), respectivamente. Sin embargo, aún se les está acondicionando para su exposición.

Un viaje para la memoria

Para promocionar el viaje, la NASA ha organizado un encuentro con tuiteros y ha seleccionado a treinta personas de más de 1.200 solicitudes recibidas para que narren el último viaje del Discovery.
Las autoridades quieren que el evento sea lo más abierto al público posible y el Discovery realizará su recorrido por la costa este desde el Centro espacial Kennedy en Cabo Cañaveral (Florida) hasta Washington con un vuelo relativamente bajo para que pueda verse.
En el trayecto, el avión sobrevolará la conocida como «costa del espacio» en Florida para que aquellos que han trabajado en el programa de los transbordadores y aficionados al espacio puedan despedirse del Discovery, considerado el campeón de las misiones espaciales al haber sumado 352 días en órbita, más que ningún otro.
A su llegada a Washington, el avión virará y realizará un sobrevuelo por la zona del National Mall, donde se concentran los principales monumentos de la capital, en torno a las 10 de la mañana, lo que dejará unas imágenes imborrables para quienes puedan presenciarlo. «Va a ser un momento histórico» señaló Lara.
Para finalizar, el Discovery aterrizará a aproximadamente a las 11 de la mañana en el Aeropuerto Internacional de Dulles, Virginia, donde será recibido por el secretario de la Institución Smithsonian, Wayne Clough, el director del museo John R. «Jack» Dailey y representantes de la NASA.
Fuente:abc.es

¿que peligro tiene el asteroide Apophis?

Un informe sugiere enviar un satélite para averiguar el grado real de amenaza de esta roca espacial de casi 300 metros de diámetro.

¿Cómo de peligroso es el asteroide Apophis?

La Academia Rusa de Ciencias acaba de emitir un informe en el que sugiere enviar cuanto antes un satélite equipado con una radiobaliza hasta el asteroide 99942 Apophis, considerado el más peligroso para la Tierra y cuya órbita le llevará a pasar muy cerca de nuestro planeta en los años 2029, 2036 y 2068.
El objetivo de la misión no es otro que el de averiguar, sin lugar a dudas y de una vez por todas, el grado real de amenaza que esta roca espacial de casi 300 metros de diámetro supone para nosotros. «Desde el punto de vista técnico, la misión podría estar lista para su despliegue en el año 2015», afirma el comunicado de la Academia.
Apophis, descubierto en 2004, llevará a cabo su primera «pasada» por la Tierra el próximo 13 de abril de 2029, a una distancia de solo 29.450 km, lo que supone todo un récord de proximidad para esta clase de objetos. A pesar de ello, esta primera visita será inofensiva y el riesgo de impacto para ese año, aunque existe, sería despreciable.
El problema viene después. De hecho, los astrónomos saben que, debido precisamente a a su cercanía en esas fechas, la trayectoria del asteroide se verá afectada por la fuerza de la gravedad terrestre. Lo cual podría llevar a un impacto durante alguna de las dos siguientes visitas. La cuestión es que, a falta de datos precisos, no resulta posible realizar estimaciones acertadas. En otras palabras, seguimos sin saber cómo es realmente de peligroso este asteroide.
En su última estimación, hecha pública en octubre de 2009, la NASA cifraba en una entre 250.000 las probabbilidades de impacto de Apophis contra la Tierra para 2036, y una entre 333.000 para su paso en 2068. Sin embargo, la propia NASA considera que estas estimaciones no podrán ajustarse hasta que se disponga de los datos de la aproximación del asteroide en 2029.
Según el informe de la Academia rusa, el envío de un satélite hasta el asteroide servirá para despejar las dudas y calcular la trayectoria exacta del asteroide. Los instrumentos podrían, una vez conocidos al detalle sus datos orbitales, realizar predicciones mucho más fiables para los próximos encuentros y clarificar cuáles son las posibilidades reales de impacto para 2036.
Fuente:abc.es

El :un basurero flotante en el Pacífico

Una expedición francesa partirá en mayo para inspeccionar este impresionante vertedero marino, del que dicen tiene de tres a siete veces el tamaño de España y no deja de crecer

El «séptimo continente»: un basurero flotante en el Pacífico

Existen muchos ejemplos de cómo la soberbia y la indiferencia humanas convierten el planeta en algo parecido a una gran cloaca, pero uno de los más impresionantes, tristemente, es un remolino de millones de toneladas de plástico que se concentra en medio del Pacífico, a unos 1.000 kilómetros de Hawai. Conocido como el «gran parche de basura del Pacífico», la «gran isla de basura», la «gran sopa de plástico» o el «séptimo continente», este vertedero marítimo tiene unas dimensiones increíbles. Se calcula que ocupa de 1,7 millones a 3,4 millones de km cuadrados, más o menos el equivalente de tres a siete Españas, y pesa unos 3,5 millones de toneladas. Una catástrofe ecológica que, por desgracia, no deja de crecer. Ahora, una expedición científica francesa liderada por el explorador Patrick Deixonne se dirigirá a esta isla de residuos para examinar su composición y advertir al mundo de su dramática presencia.
La expedición partirá el 2 de mayo desde San Diego (EE.UU.) a bordo de L'Elan, una goleta de dos palos del año 1938. Recorrerá 4.630 kilómetros entre California y Hawai, donde el exploradorCharles Moore descubrió accidentalmente esta increíble placa de plástico en 1997. Hasta el momento, solo dos expediciones americanas han estudiado la zona, en 2006 y 2009. Deixonne, miembro de la sociedad de exploradores franceses (SEF), decidió iniciar esta aventura tras observar por sí mismo los residuos durante una carrera transatlántica en solitario hace tres años.
Los desperdicios humanos se agrupan en un remolino gigante provocado por la fuerza de la corriente en vórtice del Pacífico Norte, que gira en sentido de las agujas del reloj. Esto, con la ayuda de los vientos que actúan en la zona, impide que los desechos plásticos se dispersen hacia las costas. La fuerza centrípeta lleva lentamente los escombros hacia el centro de esta espiral, que sería una de las más grandes conocidas en el planeta: 22.200 kilómetros de circunferencia y unos 3,4 millones de km cuadrados, según el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES), que patrocina el proyecto.
La isla de basura está compuesta por todo lo que se pueda imaginar: boyas, redes de pesca, cepillos de dientes, bombillas, tapas de botellas, objetos procedentes de alcantarillas... Pero destacan sobre todo pequeñísimas piezas de plástico, millones de ellas, algunas del tamaño de un grano de arroz. El efecto es muy parecido al que ejerce el mar sobre la arena de la playa, pero en su versión más espantosa.
Fuente:abc.es

Las diez mejores fotos del Spitzer

Las cámaras infrarrojas de la sonda, que cumplen mil días en activo, han captado maravillas del Universo hasta ahora desconocidas.



Pocas cosas se escapan a su aguda mirada, capaz de captar todos los detalles con una capacidad asombrosa. El conjunto de Cámaras Infrarrojas (IRAC, por sus siglas en inglés) de la sonda Spitzer de la NASA ha cumplido sus primeros 1.000 días de actividad, en los que ha captado imágenes de zonas del Universo hasta ahora desconocidas. Con motivo de este número redondo, la agencia espacial estadounidense ha dado a conocer una colección de las mejores fotos captadas en esta misión, entre las que se encuentran instantáneas de la Nebulosa de Orión, la Nebulosa de la Hélice, la Galaxia del Sombrero, las Montañas de la Creación o el descubrimiento de un cúmulo de estrellas jóvenes.



El investigador principal del centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica, Giovanni Fazio, ha indicado que IRAC es una «cámara increíble que seguirá descubriendo importantes y espectaculares nuevas imágenes del universo infrarrojo». Fazio ha destacado que la calidad de IRAC le permite fotografiar nebulosas de polvo frío, nubes de polvo en las que se están formando nuevas estrellas y puede captar las emisiones débiles de galaxias distantes.



El Spitzer, lanzado en 2003, forma parte del Programa de Grandes Observatorios de la NASA y su misión principal es analizar las atmósferas de los planetas fuera del Sistema Solar, así como el brillo de las galaxias más lejanas conocidas por los astrónomos. La pasada semana, la agencia espacial comunicó su intención de ampliar la vida útil de esta sonda que debía acabar este año con su actividad. Sin embargo, continuará trabajando hasta 2015, especialmente en la búsqueda de exoplanetas.

El «top 10» de las imágenes del Spitzer


Fuente:abc.es

El castellano, el idioma más rápido

Se lleva la palma junto al japonés, mientras que el mandarín y el alemán son los más lentos, según una investigación científica

El castellano, el idioma más rápido



A menudo, cuando oímos hablar en otros idiomas, nos parece que las palabras corren a toda velocidad, como si se tratara de la ráfaga de una ametralladora. Desde el punto de vista científico, ese hecho fue notado por el lingüista Peter Roach en 1998. Ahora, un estudio llevado a cabo en Francia ha cuantificado esa impresión. Y con resultados ciertamente sorprendentes, ya que resulta que es el castellano, junto al japonés, el idioma más "rápido" de todos los estudiados.



François Pel­legrino, de la Universidad de Lyon, analizó el habla de 59 personas mientras leían los mismos 20 textos en voz alta y en siete idiomas diferentes. Y hallaron que el castellano, y el japonés, eran los más "rápidos", ya que en ellos se sucedía el mayor número de sílabas por segundo. En el otro extremo, el idioma más "lento" de todos resultó ser el mandarín, seguido muy de cerca por el alemán.



Pero eso no es todo. Los investigadores calcularon también cuál era la densidad de información que transportan las sílabas de cada idioma. Dicho cálculo se llevó a cabo por comparación con un octavo idioma, el vietnamita, elegido como referencia. El resultado fue que una sílaba cualquiera del castellano transporta una cantidad muy pequeña de información. Mucho menor, de hecho, que en cualquiera del resto de los idiomas analizados. Es decir, que una única sílaba en nuestro idioma contribuye sólo en una mínima parte al significado general de la frase que la contiene.



Justo al contrario de lo que sucede con el mandarín. Una única sílaba de este idioma contiene una cantidad de información mucho mayor que una en castellano. De hecho, mucho mayor de la que contiene una sílaba de cualquier otro idioma, algo que los investigadores atribuyen al hecho de que las sílabas, en mandarín, también incluyen tonos. El remate del estudio es que, a pesar de esta diferencia, al final de cada sentencia tanto el castellano como el mandarín son capaces de transmitir a quien escucha exactamente la misma cantidad de información.

Fuente:abc.es

El catamarán 'made in Spain' que navega por los polos sin contaminar

El vehículo se mueve con diferentes cometas según la fuerza del viento, su diseñador prevé incorporarle nuevos módulos en futuras expedicione, los investigadores dicen que será útil para llevar carga y proyectos puntuales.


 
El explorador español Ramón Larramenhdi ha diseñado un vehículo que podría acabar con el problema de las emisiones contaminantes que las misiones científicas generan en la Antártida, el continente más frágil de la Tierra.

Su catamarán polar, un barco-trineo que navega por el hielo gracias al viento, puede llevar kilos de peso de peso de forma autónoma y podría ser de gran utilidad para los científicos involucrados en proyectos antárticos, a quienes presentó el vehículo hace unos días en el Centro Nacional de Biotecnología, en Madrid. "Es muy interesante porque el trabajo científico tiene un impacto medioambiental innegable", aseguraba Juan José Dañobeitia, investigador del CSIC y responsable de la logística en las dos bases españolas, la Juan Carlos I y la Gabriel de Castilla.

Larramendi ha recorrido ya más de 14.000 kilómetros en ambos polos a bordo del su trineo eólico. La idea de incorporar cometas a un trineo la tuvo durante la expedición que realizó entre 1990 y 1993, cuando dio la vuelta al Ártico en un trineo convencional. Su intención, desde el principio, fue usarlo en el otro extremo del globo, donde sopla con fuerza el viento y, además, hay grandes planicies.

En 2005, hizo la primera travesía con un primer modelo de catamarán polar en la Antártida hasta el llamado polo de inaccesibilidad, el punto más alejado de la costa, pero el vehículo se rompió mil veces cuando tropezaba con los 'strugis', auténticas olas de duro hielo.

Durante los años siguientes, mejoró el ese al fracaso inicial, no desistió y vehículo, convencido de que era la alternativa ecológica en el transporte antártico. Entre otras cosas, mejoró el engranaje de los travesaños y los partió en dos para aumentar su flexibilidad y evitar roturas.

Finalmente, consiguió financiación de Acciona, lo que le ha permitido probar la técnica en el viaje al Polo Sur geográfico que han realizado entre diciembre y enero de este año. En esta ocasión, los cuatro integrantes de la expedición recorrieron 7.000 kilómetros desde la costa, navegando a una media de 100 kilómetros diarios.


Un convoy de módulos

En esta última expedición, llevaban dos módulos: el que hace de locomotora, que es donde van los dos pilotos y el material más pesado, y otro con la tienda de campaña, en la que dormían por turnos. Pero Larramendi está convencido de que se pueden incorporar más módulos, algunos que puedan ser utilizados como laboratorios científicos. De hecho, el próximo año ya tienen planeado hacer la circunvalación de la Antártida con tres módulos y seis personas; y, a finales de 2013, el fin del proyecto sería montar una expedición totalmente científica.